Nueva guía del NHS para transformar el diálogo clínico sobre el dolor crónico
El programa GIRFT (Getting It Right First Time) del NHS de Inglaterra, en colaboración con la Sociedad Chartered de Fisioterapia (CSP), ha publicado una nueva guía práctica orientada a mejorar la…

Guía GIRFT para el dolor crónico: lo que cambia en la consulta de fisioterapia
El programa GIRFT (Getting It Right First Time) del NHS de Inglaterra, en colaboración con la Sociedad Chartered de Fisioterapia (CSP), ha publicado una nueva guía práctica orientada a mejorar la comunicación entre profesionales de la salud y pacientes con dolor crónico, según informa la propia CSP. La herramienta se centra en incorporar de forma sistemática los factores biopsicosociales en la conversación clínica y en fomentar las decisiones compartidas. Para el consultorio de fisioterapia, esto tiene una implicación directa: el modo en que explicamos el dolor y negociamos el plan terapéutico deja de ser una habilidad "blanda" que se intuye, y pasa a ser un contenido con estructura y apoyo institucional.
Por qué una guía de comunicación y no de técnica
El dolor crónico es, por definición, una condición en la que el hallazgo de tejido periférico no siempre explica la experiencia del paciente. Cuando el modelo biomedical puro se queda corto, la comunicación se convierte en el verdadero instrumento terapéutico. Explicar que el dolor tiene dimensiones biológicas, psicológicas y sociales sin que el paciente lo viva como una invalidación de su experiencia ("es que está en su cabeza") requiere una precisión que no suele enseñarse en los programas clínicos.
Que una organización como GIRFT, enfocada en la eficiencia y la calidad asistencial del NHS, dedique recursos a este aspecto es un dato relevante. Sugiere que la brecha entre lo que sabemos sobre el dolor y lo que el paciente entiende en la consulta sigue siendo un problema de sistema, no solo individual.
Decisiones compartidas: el concepto clave de la guía
La decisión compartida, en el contexto del dolor crónico, significa que el plan terapéutico no se impone desde arriba ("haga estos ejercicios durante seis semanas") ni se abandona al criterio del paciente sin orientación. Se trata de presentar opciones, ventajas, límites e incertidumbres, y acordar conjuntamente el camino.
En la práctica de fisioterapia, esto implica concretar:
- Qué alternativas reales hay para el caso: terapia manual, ejercicio terapéutico, educación, pautas de actividad.
- Qué se espera y en qué plazos, sin promesas de alivio que la evidencia no respalda.
- Cómo se revisa el plan: señales de mejora, señales de alarma, y cuándo reevaluar.
La guía GIRFT, según los datos facilitados por la CSP, ofrece herramientas específicas para estructurar estas conversaciones. El documento está disponible a través de la CSP para los profesionales interesados.
Lo que puedes aplicar ya en tu consulta
Si trabajas en fisioterapia con pacientes de dolor crónico, esta noticia es una invitación a revisar tres aspectos de tu práctica:
1. El lenguaje que usas en la primera sesión. ¿El paciente sale entendiendo qué es su dolor y qué papel juegan el estrés, el sueño o la actividad? Si no, el mensaje necesita ajuste.
2. Cómo presentas las opciones. Tres alternativas explicadas con sus límites construyen más confianza que una sola receta presentada como incuestionable.
3. El acuerdo explícito. Antes de cerrar la sesión, verificar que el plan es entendido y aceptado, no solo escuchado.
La conversación sobre el dolor crónico es tan parte del tratamiento como el pulgar sobre el trocante mayor. Que ahora exista un marco institucional que la respalde no elimina la dificultad, pero al menos nos da un punto de referencia común.